La vida de Adèle (2013)

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Adèle (Adèle Exarchopoulos) tiene quince años y sabe que lo normal es salir con chicos, pero tiene dudas sobre su sexualidad. Una noche conoce y se enamora inesperadamente de Emma (Léa Seydoux), una joven con el pelo azul. La atracción que despierta en ella una mujer que le muestra el camino del deseo y la madurez, hará que Adèle tenga que sufrir los juicios y prejuicios de familiares y amigos. Adaptación de la novela gráfica “Blue”, de Julie Maroh.

País:  Francia Francia

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Trailer:

 

 


Reparto principal:

Léa Seydoux

Léa Seydoux

Emma

Adèle Exarchopoulos

Adèle Exarchopoulos

Adèle

Catherine Salée

Catherine Salée

Mère Adèle

Aurélien Recoing

Aurélien Recoing

Père Adèle

Salim Kechiouche

Salim Kechiouche

Samir

Equipo & Reparto completo


Imágenes y secuencias de la película:


Premios
2013: Festival de Cannes: Palma de Oro (Mejor película) y Premio FIPRESCI
2013: Premios César: Mejor actriz revelación (Exarchopoulos) 8 nominaciones
2013: Globos de Oro: Nominada a Mejor película extranjera
2013: Critics Choice: Mejor film de habla no inglesa y Mejor intérprete joven
2013: Premios BAFTA: Nominada a Mejor película de habla no inglesa
2013: Premios David di Donatello: Nominada a mejor película europea
2013: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor película extranjera
2013: National Board of Review (NBR): Mejor actriz revelación
2013: Premios del Cine Europeo: Nominada a Mejor película y Mejor director
2013: Premios Independent Spirit: Mejor película extranjera
2013: Satellite Awards: 3 nominaciones, incluyendo Mejor film extranjero
2013: Premios Guldbagge: Mejor película extranjera
2013: Premios Goya: Nominada a Mejor película europea
2013: Asociación de Críticos de Chicago: Mejor intérprete revelación (Exarchopoulos). 4 nom.
2013: Premios Gaudí: Nominada a Mejor película europea
Críticas
  • “Deslumbrante (…) Pocas veces antes en el cine reciente se ha rodado de forma tan frontal, tierna y precisa el sexo, el sexo lésbico. (…) Sobre la pantalla, simplemente un milagro (…) crudo, brillante y arriesgadísimo trabajo” 
    Luis Martínez: Diario El Mundo
  • “Una verdadera epopeya emocional (…) Una experiencia cinematográfica descarnada, tristísima, conmovedora y memorable. Un peliculón” 
    Nando Salvá: Cinemanía
  • “Kechiche cuenta esta historia con desarmante verdad (…) filma las escenas de sexo con una autenticidad insólita (…) todo es placentera o dolorosamente real. Y nos descubre a una actriz extraña y maravillosa llamada Adele Exarchopoulos” 
    Carlos Boyero: Diario El País
  • “La primera secuencia entre sábanas, que dura más de diez minutos, es una de las más hermosas de la historia del cine. (…) cuando [Kechiche] acierta, como en ‘La vie d’Adèle’, pone la vida a nuestros pies” 
    Sergi Sánchez: Diario La Razón
  • “Probablemente nunca se ha hecho una película que refleje con tanta física y química el amor y lo otro entre dos mujeres, y puede que valga la frase terminada entre dos personas” 
    Oti Rodríguez Marchante: Diario ABC
  • “Es la mejor historia de amor jamás rodada, sin más adjetivos. (…) una historia de amor desgarradora: por momentos tierna y hermosa, por momentos cruel, y siempre inolvidable (…) Puntuación: ★★★★★ (sobre 5)” 
    Salvador Llopart: Diario La Vanguardia
  • “La vida de Adèle” narra un romance extraordinario: el de una cámara de cine con una actriz de apellido Exarchopoulos. Preparen los suspiros. Como un brujo que graba imágenes intentando capturar las esencias, el director Abdellatif Kechiche acerca el relato vital de esta joven a la altura de la mirada del espectador, que cae hechizado como ante el latido de un primer amor febril e inevitable. Su despliegue de cercanía asombra, y su simplicidad parece solo evidente, pero no lo es en absoluto; persiguiendo la sensación de naturalidad, se diría que estamos ante una de esas pocas obras que alcanzan –casi de forma inesperada- la perfección de lo real.

    Lo extraño no es que una intérprete primeriza se apodere de un película (y del que la contempla) con tal fuerza como aquí; el milagro es que una historia aparentemente tan sencilla embauque hasta lograr una seducción indescriptible. A lo largo de varios años seguimos el relato de una joven con dudas como heridas, en un viaje salpicado de sonrisas y lágrimas que cicatrizar.

    Así, observar la mirada de esta joven, sumergirse en sus ojos y ver a través de sus ojos, supone un pequeño privilegio, un deleite y el descubrimiento no sólo de una actuación apasionante, también de una nueva referencia imprescindible del “cinema verité”, atrapando la naturalidad de sus dos protagonistas (sería injusto no destacar también el papel de Léa Seidoux); no es difícil vislumbrar la legión de directores venideros que querrán imitar este estilo de rodar de Kechiche (y muchos otros antes, claro) de “cámara al hombro y a 20 centímetros de la piel”, buscando una magia invisible que no hallarán.

    Es probable que jamás vuelvan a grabar a Adèle Exarchopoulos ajustándose el pantalón cuando camina, o comiendo espaguetis, o durmiendo destapada. Y son el conjunto de esos momentos, adornando el citado juego de miradas –uno de los más logrados visto en años-, los que hacen de esta película algo especial, el arrebato de la rendición ante el detalle, de una manera tan fascinante que cuando llegó el sexo, que era su reclamo publicitario, no quedaba más piel que erizar. Una obra de arte a la altura de las más grandes de los últimos tiempos.

    Pablo Kurt: FILMAFFINITY