El hombre que mira (1994)

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Las historias de varios personajes se entrelazan entre sí. Un profesor universitario casado con una mujer a la que le encanta el sexo. A Alberto le gusta exhibirse delante de los demás. Fausta es enfermera y no le tiene miedo a nada. Dodo y Pascasie, profesor y alumna, mantienen una tórrida relación. El sexo es la base de todas estas vidas, vacías y sin sentido.

País:  Italia Italia

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Trailer:


Reparto principal:

Katarina Vasilissa

Katarina Vasilissa

Silvia

Francesco Casale

Francesco Casale

Dodò

Cristina Garavaglia

Cristina Garavaglia

Fausta

Raffaella Offidani

Raffaella Offidani

Pascasie

Antonio Salines

Antonio Salines

Doctor

Equipo & Reparto completo


Imágenes y secuencias de la película:


Críticas

  • Natural, desinhibida y resuelta, acepta la actividad sexual como una de las características del comportamiento humano y, en esa perspectiva, el largometraje se desarrolla libre de complejos, desenvuelto y sin concesiones a quienes juzgan la vida como un tránsito pecaminoso.
    La realidad es como es y cada cual puede concebirla, vivirla, interpretarla y contarla a su manera.Inspirada en la ora homónima de A. Moravia, desde el punto de vista cinematográfico la propuesta de T. Brass resulta interesante aunque intermitente e irregular pero mantiene siempre una estimable coherencia interna tanto en lo formal como en lo conceptual.  ABSENTA (Filmaffinity)

 

  • Drama erótico y libre adaptación de la novela homónima de Alberto Moravia publicada en 1985; es la historia entrelazada de un profesor, su esposa y el padre de aquél, donde el sexo es la base de sus vidas, vacías y sin sentido; donde utilizan el voyerismo para conocer sus pasiones y forma de vida. Aquí Tinto Brass logró una profundidad más real, con un estudio de personajes más serio, y una declaración directa y frontal de la naturaleza humana. No obstante, al igual que en muchos relatos eróticos, la idea básica es mostrar un claro contraste entre la intimidad del amor verdadero, y la depravación moral de la lujuria y el sexo sin sentido, en este caso, con el centro de atención en el voyerismo, en la indulgencia de un espectador inactivo de sus deseos lujuriosos; poniendo al descubierto los secretos sexuales íntimos, en toda su esencia carnal y vulnerabilidad, una revuelta contra una sociedad hipócrita que reprime una parte vital de la vida por pura ignorancia. Pero también hay humor, sobre todo alrededor del padre y la enfermera. Siendo sincero, Tinto Brass muestra todo esto de manera muy artística, combinando erotismo con sexo explícito y elegante. Desde lo técnico, destaca la banda sonora jazzística de Riz Ortolani, y la excelente fotografía de Massimo Di Venanzo. Como dato curioso, en contraste con Hollywood, tenemos numerosas escenas de mujeres flacas en topless y con tetas falsas, donde los pechos no son el foco principal; algunos derrières curvilíneos, y para variar, un par de primeros planos de vaginas “au naturale”, pero también de anatomía masculina erecta; pero a diferencia del “hardcore”, no hay felación, ni escenas de penetraciones en primer plano ni semen; en definitiva, vemos la sexualidad desde un prisma muy artístico, para nada gratuito, logrando redondear el perfil interior de los personajes, también literalmente; porque todos somos voyerista/mirones, el cine está repletos de ellos, allí en el salón de butacas, o delante de la pantalla de TV; donde disfrutamos siendo testigos de las situaciones de otras personas. Así es como se filma una película de sexo con argumento, sin ser vulgar.  Alvaro Zamora Cubillo (Filmaffinity)